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"Biografia" |
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El
cantante profesional cristiano Alberto Correa, nació en Resistencia,
Chaco (Argentina), el 5 de Enero de 1962. Está casado desde 1985 con
Sandra y tienen 5 hijos: Verónica (en el cielo), Emanuel Alberto (10 de
marzo de 1990), Rocío Giselle (16 de octubre de 1991), Lucas David (20
de abril de 1994) y Pablo Matías (14 de mayo de 1996). Los
cuales hoy éstos niños ya han grabado su primera Producción en
cassettes y CD's Titulado "Te
Queremos Jesús". A
la edad de 10 años, hizo su debut como guitarrista en un grupo musical
muy conocido localmente. Debido a su corta edad y baja estatura, se
convirtió rápidamente en la atracción de todos. La
música siempre había sido el "motivo" de su vida, pero dado
a las limitaciones profesionales de su ciudad natal, Alberto se trasladó
a los 18 años a la ciudad de Buenos Aires y se unió a "Los
Continentales del Perú", un grupo de música tropical muy conocido
en esa época, con quienes participó entre 1983 hasta principios de
1987. El
mundo le había brindado un gran éxito profesional, donde el lujo, los
placeres, los viajes y la vida fácil se convirtieron en algo habitual.
Pero también dicho mundo, le había preparado una sorpresa angustiosa:
un gran desengaño amoroso, el cual le produjo mucho dolor y desesperación. Todo
lo que había logrado construir, se desmoronaba rápidamente. Llegó el
alcohol y muchos vicios que creía aliviarían dicho dolor, lo cual le
llevó a recurrir a tratamientos siquiátricos, consultas a curanderos,
etc. Nada traía paz a su corazón. Su propia vida ya no le importaba,
al punto de llegar a pensar en el suicidio. ¿Y
cómo llegó él a Cristo? Alguien le dijo que Jesús le amaba
grandemente, lo cual encendió una llama de esperanza en su corazón.
Con gran curiosidad por saber más acerca de ese "amor", Le
preguntó a Dios: "Señor, si
Tú me amas, ¿por qué estoy encerrado en esta
angustia, con tanta confusión y tanto dolor?".
Inmediatamente, Jesucristo se apoderó de su ser y le dio un nuevo corazón,
para que dedique su vida al servicio de Su Reino. Como
Alberto escribía canciones para el mundo desde niño, inmediatamente
integrado a la iglesia, comenzó a 1componer para el Señor. En 1986
comenzó a servir al Señor, alabando a Jesucristo con su voz, su gracia
y ese "don" que solamente Dios pudo haberle brindado. A medida
que fue ocupándose de las cosas del Señor, Él lo fue levantando y dándole
diversas responsabilidades: al principio como encargado de los
instrumentos, luego encargado de los músicos y en una campaña en el
Luna Park (un estadio cerrado con capacidad para 8.000 personas), fue
ordenado Diácono. Más adelante fue nombrado líder de plataforma y
finalmente fue designado como primer Ministro de Alabanza en la iglesia
donde nació espiritualmente. En
sus presentaciones musicales dentro de su país, así como en varias
naciones de Sud y Centroamérica, él ha venido transmitiendo un mensaje
de amor, gozo y esperanza, dejando una gran bendición a todos. Hoy
en día, Alberto ha llegado a editar hasta el momento, un CD y nueve
cassettes, dentro de los cuales se encuentran coros de alabanza, adoración
y canciones de ritmo tropical. Además, él trabaja en su estudio
musical, realizando arreglos para terceros, grabaciones en master para
cassettes y CD's y play-backs. Como músico canta-autor, realiza
presentaciones y conciertos en distintas iglesias. En
el día de hoy Alberto y su familia, estan radicados en la ciudad de Los
Angeles, California. Con la cobertura de la "iglesia de las
estrellas" Cuadrangular liderada por el Pastor Victor Castillo, y
tambien colabora con su esposa Sandra como Pastores del Ministerio
"La Economia de Dios" a cargo del Evangelista internacional
Bruno Caamaño. Es
por esa razón que Alberto Correa y su familia, al igual que lo hizo
Josué (Jos. 24.15), han decidido dedicar el cien por ciento de su
tiempo a servir al Señor. Deseamos que a través de este siervo, DIOS
continúe derramando infinitas bendiciones en Ud., su familia y en toda
la iglesia. Según
el Salmo 103.20, alabar a DIOS es una de las principales funciones de
los ángeles y es el gran privilegio del pueblo de Dios, tanto de los niños
(Mt. 21.16), como de los adulto (Ro. 15.11); en otras palabras, a todo
ser humano que respira se le llama a que exprese la alabanza a Dios. |
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